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viernes, 10 de diciembre de 2010

Otra de trombididos


En enero del 2012 se identificó al ácaro de terciopelo que aparece en los invernaderos de Almería como el ERITREIDO Balaustium hernandezi, con lo que este artículo queda anticuado e inexacto. Para obtener información más concreta y precisa se puede consultar este post.


Larga fue en el post de octubre la discusión sobre si estos bichos eran “buenos” o “malos”… Como parece ser que el asunto de la supuesta transmisión de la enfermedad de Lyme quedó aclarado (recuerdo que, a pesar de lo que digan por ahí, NO la trasmiten), el tema del parasitismo y la depredación sobre Orius es la principal preocupación. No cabe duda de que estos ácaros diezman las poblaciones de insectos auxiliares, pero también afectan a las plagas, incluso a algunas que (por ahora) no tienen solución biológica.
En la primera foto podéis ver el cadáver de uno de los famosos escarabajos tenebriónidos de Dalías (Gonocephalum rusticum) Esta plaga apareció con gran fuerza hace unos años en esa zona, y poco a poco va extendiéndose al resto del Poniente. Aparte del nombre muy poco más se sabe de ella. No hay datos sobre sus costumbres o sus enemigos naturales. Por no saber, se desconoce hasta la duración de su ciclo biológico (se especula con qué puede durar varios años) En la foto he señalado varios bichejos rojos sobre el escarabajo. Son larvas de trombídido, que le estaban chupando la hemolinfa (así se llama la sangre de los insectos) Algunas incluso se han colado bajo los élitos con tal de apurar las últimas gotas. Otras, como la de la tercera foto, al ver que en el escarabajo quedaba poco que rascar, andaban por la tierra en busca de otra presa.
Sería absurdo pensar que estos ácaros pueden controlar el Gonocephalum en nuestros cultivos, pero estas fotos prueban dos cosas: Que los trombídidos no son sólo necesariamente ácaros dañinos para la fauna auxiliar; y que el falso gusano de alambre tiene enemigos naturales, como todo bicho viviente. No sé si él más efectivo será virus, bacteria, hongo o bicho, pero seguro que alguno hay. Sólo hace falta encontrarlo, estudiarlo, criarlo y meterlo en botes; pero para eso hace falta INVESTIGAR primero. Y hasta ahora nadie lo ha hecho…
Las fotos no son mías. Me las ha enviado la gente del Departamento de Control de Plagas de COEXPHAL, que se ve que también se dan una vuelta por el blog de vez en cuando (un saludo a Jan, Sonia y Antonio) Acaban de empezar un proyecto sobre Gonocephalum, para tratar de averiguar algo sobre su biología. Es cierto que han empezado muy tarde y con pocos medios, pero, hasta la fecha, son los únicos que muestran interés por esta plaga. El resto de los grupos de investigación de la provincia la han ignorado completamente desde hace tres años. En fin, está claro que a la gente no le gusta ni agacharse ni escarbar…

jueves, 9 de diciembre de 2010

El agua (I)

En la planta el movimiento del agua se produce como un fenómeno estríctamente físico, viaja desde las zonas de mayor potencial hídrico (suelo, raíz) a las de menor potencial (hojas), o sea desde donde hay más agua hacia donde hay menos. En el fruto del tomate dl 85 al 90 % del agua llega por vía floemática junto con los fotoasimilados (la comida). No viene directamente de la raíz (lo que sería por el xilema) sino qwue tiene que pasar al floema dando un rodeo. La contracción de los frutos puede ocurrir después de la transición de ñla noche al día y se relaciona con un estrés temporal asociado al incremento de la demanda de agua conforme la transpiración aumenta rapidamente después de la salida del sol. También se puede dar al mediodia bajo condiciones que causan tyranspiración elevada (alta radiación solar y humedad relativa baja.
Esto lo he traducido del ingles de mala manera y lo he vulgarizado un poco. El dibujo es de una web colombiana de botánica.
Sirva esto como una pequeña ampliación teórica sobre el rajado.

martes, 7 de diciembre de 2010

Rajado periestilar del calabacín

Veo que tenéis experiencia en calabacín y quería hacer una consulta. Yo es el primer año que llevo este cultivo.
Se trata de calabacín Berula trasplantado el 20 de octubre, llevamos unas 2 semanas recolectando sin problema, pero esta última semana...
Han aparecido los culos rajados alrededor de la unión con la flor, como se ve en las fotos adjuntas.
Lo único que ha cambiado por aquí es el clima, ya que hemos tenido 4 días muy húmedos y lluviosos, a los que le han seguido 3 noches muy frías (mínimas 1 - 2ºC).
Es lo único que se me ocurre como causa. Espero que los que teneis mas experiencia en este cultivo me podais echar una mano con el diagnóstico y si puede ser con el tratamiento.



José Manuel González Herrero (Murcia)

Berenjena en postcosecha

Estoy muy interesado en saber qué es lo que le ha pasado a esta berenjena. Las fotos adjuntas no son muy buenas pero el caso es que se trata de una berenjena que se ha empezado a deteriorar rápidamente, en cuestión de 3 días le ha aparecido un punteado que luego ha degenerado en estos puntos de pudrición cada vez mayores.
  He leído que los daños por frío excesivo pueden producir algo parecido ¿Podría tratarse de daños de frío combinados con daños mecánicos parecidos al "pitting" que se da en cítricos?
Hay gente que me dice se trata de un hongo o bacteria que causa la necrosis de la piel de la berenjena, pero en las fotos y en alguna ocasión en la que he visto este daño en vivo no se aprecia ni rastro de micelio alguno.


Álvaro Duran

lunes, 6 de diciembre de 2010

Burbujitas en calabacín

Ana Belen desde la zona de La Mojonera nos ha enviado esta foto de un problema en calabacin. En la piel del fruto pueden verse "burbujitas". Nos lo describe tal como sigue:
"La planta no muestra ningun otro síntoma. Es calabacín Sinatra nuevo, que lleva un par de semanas cogiendo. Además aparece en la finca de forma irregular, es decir, hay plantas sueltas por todos lados. No creo que sea un tratamiento porque aparece por toda la superficie del fruto y tambien porque las cabezas de las plantas están muy bien..."
Así a bote pronto, se me ocurre que podrían ser intumescencias por exceso de humedad, pero no cuadra con la distribución irregular del problema...
Se aceptan sugerencias e ideas.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Cracking y micro-cracking (parte 2)

Y ahora vamos a por el cracking… El cracking o RAJADO de frutos consiste en grandes grietas que alcanzan la carne del fruto. El cracking pistilar (primera foto) es él más frecuente y el fruto, aunque devaluado, puede venderse. Cuando ocurre en los hombros o en la cara expuesta (segunda foto) es más grave; estos frutos no pueden comercializarse y, a veces, acaban pudriéndose en la planta si no los eliminamos antes. Se trata de un problema relacionado con el agua del suelo y la humedad ambiental, más concretamente con la presión de raíz. Ahora bien, la presión de raíz no es necesariamente mala… de hecho, las plantas no podrían vivir sin ella pues es parte del sistema que controla todo el movimiento ascendente de agua en la planta.

Todos tenemos claro que la planta toma agua por la raíz y la pierde por las hojas. Durante el día las hojas pierden más agua de la que la raíz es capaz de absorber. Este déficit de hidratación es, junto con otros factores, el responsable del movimiento ascendente del agua. Debido a esto, las plantas llegan al final del día un poco deshidratadas, pero esta situación se corrige durante la noche gracias a la presión de raíz, que permite la entrada de agua en la planta y su movimiento ascendente aunque no haya transpiración.

El problema del cracking aparece si, cuando las hojas dejan de transpirar, la raíz tiene “demasiado fácil” absorber agua por un incremento desmesurado de la presión de raíz. El exceso de agua absorbida irá a los frutos completamente formados y reventaran. Este “reventón” puede ocurrir por varios motivos:

1.- Dar riegos demasiado tarde. Es un problema típico del hidropónico, que se soluciona simplemente dejando de regar antes (la regla clásica es dejar de regar 1 hora antes del anochecer con calor y 2 o 3 horas antes durante el invierno) En enarenado y en invierno, a mi me gusta regar a mediodía, en las horas de máxima transpiración; pero la verdad es que, salvo burradas, no suele haber problema.

2.- Bajadas bruscas de la conductividad eléctrica del suelo (o el sustrato), normalmente a causa de lluvias intensas. En estos casos la solución es incrementar la conductividad con riegos muy cortos y mucho abono, usando además abonos que suban de verdad la conductividad. Yo suelo utilizar el sulfato potásico, pero también cloruro potásico y, si es necesario, cloruro sódico (vamos, la sal de la ensalada de toda la vida, que en épocas de lluvia no suele faltar en los almacenes de las zonas tomateras)

En invierno el problema del RAJADO de frutos se agrava; primero porque llueve más, segundo porque la presión de raíz es mayor con mucha agua en el suelo y humedades relativas altas, y tercero porque las grietas del micro-cracking son zonas débiles en los frutos que pueden degenerar rápidamente en cracking; pero también puede aparecer en cualquier época del año y en casí cualquier cultivo de fruto (como el calabacin reventón del que hablaba Aguilera el otro día) O si no que le pregunten a los meloneros y sandieros tempranos… ¡Lo qué se sufre con las lluvias de abril cuando te quedan pocos días para cortar!

jueves, 2 de diciembre de 2010

Patología ignota?

Esta enfermedad la recuerdo de cuando yo era un joven agricultor hace la tira de años. Las hojas se van volviendo cada vez más blancas y se caen. Empieza la clorosis por la punta y pòr las zonas internerviales hasta que no tiene practicamente cloroplastos activos. y termina en el suelo. En aquellos tiempos el perito de Domar creo que me dijo que era algo del boro pero todas las pruebas que hice fracasaron. Al año siguiente sembré pimientos otra vez en el mismo sitio y no hubo ningún problema. Como siempre se admiten sugerencias. Además decir que es Godzilla y que una parte con más exposición al sol está muchisimo mas afectada, y que sufrieron la crisis de la última semana de Agosto.





miércoles, 1 de diciembre de 2010

Cracking y micro-cracking (Parte 1)

Con las lluvias de invierno aparecen siempre problemas con estas dos fisiopatías; muy parecidas, pero con causas muy diferentes. En ambas (como en casi todo) hay un componente varietal muy grande y un componente nutricional relativamente pequeño, aunque tanto su origen como su solución hay que buscarlas (también como en casi todo) en las circunstancias climáticas y de cultivo.

El micro-cracking o AGRIETADO de frutos son pequeñas grietas que aparecen en la piel y que NO alcanzan la carne del fruto. En la finca no parece que puedan impedir su venta, pero el problema es que, ya en el almacén, durante el lavado estas grietas pueden abrirse y al final desarrollar pudriciones. Así que un porcentaje de los frutos afectados acaban siendo segunda o destrío. Su origen fisiológico hay que buscarlo en la presencia de agua líquida sobre los frutos y en los cambios de temperatura de la piel del fruto al secarse. Me explico… las hojas, al ser más delgadas, se calientan y enfrían muy rápido; los frutos, más gruesos y macizos, se calientan y se enfrían mucho más despacio. Por la mañana (especialmente en invierno) el cultivo amanece frío y mojado, pero las hojas se calientan rápido y, en cuanto acumulan algo de calor, el agua que hay sobre ellas se evapora. Sin embargo, los frutos tardan bastante más en calentarse, y el agua que les cubre (lo que por aquí llamamos “resudao”) no se evapora hasta bien entrado el día. Cuando el invernadero se templa, la planta empieza a bombear agua a los frutos (o sea, a engordarlos), y así la piel del fruto comienza a ESTIRARSE. Un poco más tarde, comienza a evaporarse el agua que cubre al fruto; al secarse la piel del fruto se enfría (es como cuando salimos de la ducha) y, como todo lo que se enfría, SE CONTRAE. Cuando algo intenta estirarse y contraerse al mismo tiempo al final se AGRIETA, si no es suficientemente elástico. Por eso el micro-cracking se muestra con más intensidad en las caras más expuestas de los frutos. También resulta lógico que los frutos más escondidos (que no se secan en todo el día) no se rallen tanto; aunque no maduren bien.

Tradicionalmente se recomiendan para este problema aplicaciones de calcio y boro, para mejorar la elasticidad de las membranas vegetales. Pueden ser útiles con aguas de río (como las del pantano de Beninar) que son muy pobres en ambos elementos, pero dudo que con aguas de pozo (bastante ricas en calcio y con boro a veces de sobra) mejore demasiado, si estamos abonando medianamente bien… Lo mejor: escoger una variedad poco sensible, ventilar muy temprano (incluso no cerrar del todo por la noche) y colocar un dobletecho abierto que proteja al cultivo de la lluvia y el goteo.

Por cierto, la “piel de lagarto” del pepino es exactamente el mismo problema, pero combinado con temperaturas nocturnas muy bajas (menores de 9ºC, según dicen los holandeses) Es más grave porque el fruto del pepino es totalmente macizo, así que se enfría y se calienta todavía más lento que otros frutos. Además, el pepino es una planta de “savia rápida” que reacciona rápidamente a los cambios ambientales. ¿Las soluciones a la “piel de lagarto”?... Exactamente las mismas que para el micro-cracking.

martes, 30 de noviembre de 2010

A por el melón temprano

Es normal que los agricultores estén concentrados en la recolección porque es el tiempo. Los técnicos debemos ir un poco por delante y ya empezamos la campaña de melón negro. Para temprano como otros años se impondrá claramente la variedad Valverde. A ser posible sin injertar. En cuanto avance la campaña se irá imponiendo el injerto y para tardíos deberían incorporarse otras variedades puesto que el Valverde nos dio un susto bueno el año pasado. Parecen tener opciones una variedad de RZ y otra de SG, pero hay más.
En estas vegas tan viejas me preocupa especialmente la batatilla, porque puede que la prorroga del dicloropropeno ahora si sea la última.
Tengo pensado probar el Ultrasol Magnum Phoscal (10-50-0+10 Cao) en sustitución del 13-40-13 porque dicen que adelanta la cosecha (el precio es similar), también de una forma más extensa que el año pasado el Pix para uniformar el cuaje. Hay que huir como de la peste del plástico negro y al final tendremos que luchar contra el rajado. Al ser el melón un producto rico en azucar al concentrarse ésta aumenta el riesgo de rajado. Hay que inventar algo. Veremos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Necremnus, un parasito de larvas de Tuta

La semana pasada, KOPPERT anunció el próximo lanzamiento comercial de una avispa parasitoide de larvas de Tuta absoluta del género Necremnus. Y no es la única casa comercial que está trabajando en estos insectos (BIOPLANET también ha anunciado el lanzamiento de dos especies: N. artynes y N. tidius) Ya se detectaron de forma natural en Valencia hace varios años (ver aquí) y en varias fincas de El Ejido durante la campaña pasada, llegando a ejercer un importante control sobre la plaga al menos en una de ellas (ver aquí) Los Necremnus (igual que el conocidísimo Diglyphus) pertenecen a la familia de los eulófidos, especializada en parasitar insectos minadores de hojas, tanto dípteros (como el submarino) como lepidópteros (como la Tuta) Eso sí, al utilizar eulófidos en control integrado hay que tener muy presente que son muy sensibles al SPINOSAD, siendo necesarias varias semanas (algunos autores hablan de meses en cultivos leñosos) entre su aplicación y las sueltas para que no aparezcan problemas en la instalación.

Los adultos de Necremnus buscan las orugas de Tuta y, tras paralizarlas con su aguijón, ponen a su lado un pequeño huevo. De este huevo sale la larva, que comienza inmediatamente a alimentarse del gusano de la Tuta hasta que completa su desarrollo. Pupa dentro de la galería (como Diglyphus, pero sin hacer columnas) y, tras la metamorfosis, surge el adulto (una avispilla de 2 mm) Las hembras adultas, además de paralizar larvas de Tuta para sus huevos, también matan algunas para comérselas (costumbre muy habitual en las avispas parásitas conocida como “host-feeding”) Como podéis ver en la segunda foto, es muy fácil distinguir los sexos porque los machos tienen varios “flecos” en las antenas que no aparecen en las hembras. Parece una tontería, pero cuando compras avispas saber la proporción de sexos es muy importante, más que nada porque si hay demasiados machos en el bote la instalación no será rápida (tienen la mala costumbre de no poner huevos)

Aunque estos últimos años la Tuta arrasó la mayoría de nuestras plantaciones de tomate de primavera, este otoño su presencia está siendo mucho menor; imagino que gracias a los nuevos insecticidas registrados (FENOS, ALTACOR, AFFIRM) Sin embargo, esta plaga se ha extendido por todo el Mediterráneo, causando graves problemas en muchos países. A día de hoy, los tomateros almerienses (con buen criterio) temen más a la mosca blanca y al virus de la cuchara que a la Tuta absoluta. Pero no debemos olvidar que la efectividad de los productos fitosanitarios es algo pasajero. Nadie sabe mejor que los agricultores y técnicos almerienses que en control químico las plagas siempre acaban desarrollando resistencias a los insecticidas. Además, Marruecos, nuestra principal competencia en el mercado europeo del tomate, está apostando muy fuerte por el control integrado (ver aquí) Sinceramente, creo que cada vez es más urgente implantar el uso de insectos auxiliares en los cultivos de tomate almerienses. Esperemos que Necremnus sea una buena ayuda en esta tarea…

domingo, 28 de noviembre de 2010

Money for nothing


En este  campo somos especialistas en tirar el dinero, ahora que muchos géneros están bien de precio nos entrará la fiebre de los potingues. Cuando en realidad los factores limitantes ahora son la temperatura y la humedad, se puede ayudar algo a cultivos de "savia rápida" o poco leñosos como el calabcín y el pepino, pero casi nada al pimiento. La manera más rápida de acelerar la cosecha es usar etefón, que por cierto este año no está autorizado. No se trata de no gastar nada sino de gastar con cabeza.
Porqué sera que de los 8 ayuntamientos más endeudados de Almería, 5 están en el poniente (Dalías, El Ejido, La Mojonera, Roquetas y Adra). Así cualquiera. Bancarrota se llama y los agricultores no deben seguir el ejemplo ahora que tienen ingresos.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Inversiones térmicas en invernadero

En una noche de invierno sin nubes la temperatura del aire encerrado en una cámara hermética (como son, más o menos, nuestros invernaderos) acabará siendo menor que la del exterior. Este fenómeno, llamado inversión térmica, parece ir en contra del sentido común; pero cualquiera puede comprobar su veracidad si, en una noche rasa de invierno, aparca su coche en la calle y tiene que conducir al amanecer. El vehículo estará más frío y habrá que poner la calefacción o, si no tenemos, abrir las ventanillas para caldear un poco la cabina. Para entenderlo es necesario entender qué es el calor y qué es la temperatura.

El calor es la energía que tiene un sistema, entendida como la intensidad del movimiento de las moléculas o átomos que lo forman. La temperatura es sólo una manera de medir ese movimiento. Un ejemplo con el agua (un poco infantil, pero válido): A más de 100ºC las moléculas de agua hierven como locas y se escapan a volar por el aire; a 70ºC nadan muy rápido y a 5ºC nadan más despacito; por debajo de 0ºC se quedan heladas y quietas, pero todavía vibran; y a -273ºC dejan de vibrar en absoluto. Esta energía de movimiento a la que llamamos calor tiende siempre a homogeneizarse, trasladándose de las zonas con más energía (o sea, más calientes) a las que tienen menos energía (o sea, más frías) de tres formas:

1.- Conducción: Las moléculas cambian energía porque se tocan entre ellas, como cuando mi novia (un beso, cielo) me arrima sus pies fríos por la noche.

2.- Convección: Un grupo de moléculas con más energía se mueve a otro lugar donde las moléculas tienen menos energía, como en una chimenea el humo sube por el tiro y acaba calentando el segundo piso.

3.- Radiación: Un grupo de moléculas con más energía emiten radiación infrarroja y ceden energía a otras moléculas, sin tocarlas ni moverse. Es exactamente lo que pasa con los radiadores de las casas (por eso precisamente se llaman así)

En los invernaderos las pérdidas por conducción son mínimas. Por convección funcionan las ventanas y, en menor medida, las bandas; que durante la noche están cerradas. Las pérdidas por radiación se reducen con los plásticos térmicos que utilizamos, que precisamente son bastante opacos a la radiación infrarroja. Pero todo tiene un límite, el invernadero va enfriándose poco a poco, y al final de la noche no le queda prácticamente energía (o sea, calor) que ceder a la atmósfera y su temperatura será muy similar a la del exterior.

Pero entonces… ¿Por qué sólo hay inversión térmica en las noches rasas? Simplemente porque la capa de nubes actúa como un inmenso plástico térmico muy impermeable a la radiación infrarroja, devolviendo a la tierra gran parte del calor pérdido. Una noche nublada la tierra se enfría muy despacio, la temperatura exterior es más alta y nuestro invernadero estará un poco más caliente que la calle al amanecer. Pero una noche sin nubes la tierra se enfriará rápidamente, la temperatura exterior será mas baja y nuestro invernadero estará al amanecer como nuestro coche, más frió que la calle. Lo único que podemos hacer para caldear un poquito el invernadero hasta que levante el sol es, igual que en el coche, poner la calefacción (si es qué tenemos) o VENTILARLO al amanecer. O sea, justo lo contrario de lo que todos hacemos. En fin,... ¡Cosas de la física!

jueves, 25 de noviembre de 2010

Roña de la berenjena

A veces el cáliz de la berenjena aparece de color oscuro desde que es pequeña. La berenjena en si no sufre ningún daño pero el fruto se deprecia. Se ha achacado en muchas ocasiones este problema a la araña blanca (que produce una patología similar). Pero se puede observar con lupa de grandes aumentos que no hay ningún acaro sobre la epidermis. Si que se observa ésta cuarteada, y al rajarse se oscurece. Yo estoy tratando el fenómeno como una fisiopatía ambiental que afecta solo a la epidermis. Así riego con calcio y boro que son los iones que forman parte de la pared celular y aprovecho que hay un producto para el cuajo autorizado que lleva ácido giberélico (Fengib a 0,3 cc/l). A ver que tal va.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Carencias de calcio inducidas

Cuando noviembre viene como tiene que venir (o sea, con frío) los pepineros tardíos comienzan su carrera hasta el alambre. ¡Hay que llevar el pepino al emparrillado como sea! El plástico bien limpio, el dobletecho bien hermético, y las bandas y ventanas bien trincadas durante todo el día crean un bochorno casi insoportable en el cultivo, pero eso sí, los pepinos crecen muy rápido. Algunas veces, ya con las plantas en el alambre, las hojas jóvenes se abarquillan (primera foto) y la cabeza se “arrepolla” (segunda foto) Un análisis foliar nos diría que es una carencia de calcio, aunque estemos regando bien y metiendo nitrato de cal por un tubo…

En el Poniente la mayoría de las carencias de calcio no tienen relación con el abonado ni la riqueza del suelo, sino que son inducidas por las condiciones climáticas o el riego. Las más frecuentes ocurren en verano, y están relacionadas bien con la falta de agua o una conductividad excesiva en el suelo (la “peseta” o, como dicen los guiris, blosson end rot); bien con las humedades relativas bajas (por ejemplo, las “cabezas quemadas” de los pepinos extra-tempranos). Pero también una humedad relativa muy alta, sobre todo combinada con calor al mediodía, puede provocar la deficiencia de este elemento.

Esto se debe a que el calcio se absorbe y se mueve dentro de la planta por flujo de masas, es decir, al mismo tiempo que el agua. Entra por la raíz y sube hacía la parte alta de la planta cuando las hojas pierden agua al transpirar. A humedades relativas muy altas, la planta detiene la transpiración y no puede mover calcio al ápice de crecimiento. En los pepinos tardíos, si esta situación se alarga demasiado, tendremos carencias de calcio en pleno invierno, y por tanto “cabezas quemadas” (o, mejor dicho, “cabezas cocidas”)

Recuperar el ápice de crecimiento dañado es casi imposible (ni con todo el calcio quelatado del mundo) Además, si por casualidad lo conseguimos, los frutos que producirá serán de muy mala calidad. La mejor solución es cortar la cabeza y dejar que la planta continúe por un tallo secundario (como en la tercera foto). Obviamente, también hay que ventilar el invernadero y abrir un poco el dobletecho para que no vuelva a pasar otra vez. Tampoco estaría de más tomar nota para acordarse de ventilar un poco antes el año que viene…

martes, 23 de noviembre de 2010

Calabacín reventón

Algunas veces, con poco calor y días nublados, la transpiración de las plantas es muy baja. Algunas veces, poca conductividad en el suelo, la presión radicular por la noche es muy alta. En estas ocasiones esa presión inyecta agua en la planta y esta la desvía al fruto puesto que las hojas no evaporan. Ese fenómeno puede producir rajado de los frutos como este de la foto que me ha enviado Antonio, de Torre Pacheco (Murcia).
Como no tenemos posibilidad de aumentar la temperatura, mejor nos centramos en la presión radicular. Aumentamos la concentración de sales en el riego (con abono por supuesto) y no regamos demasiado tarde para que no haya mucha agua libre al llegar la noche. La presión radicular es un fenómeno que se acentúa por la noche. No todo van a ser fotos perfectas.
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