CAJAMAR-Canarias (Tenerife) 29-30 de noviembre: Jornadas técnicas de horticultura ---- IFAPA 20 de noviembre: Los recursos hídricos en el campo de Dalías

sábado, 22 de noviembre de 2014

Polvo

Está el tiempo un poco raro. Para la gente que le gustan estas cosas, pueden mirar en esta página de previsión del tiempo griega donde se ofrecen datos el polvo en suspensión cerca del suelo. Hoy se puede ver que si llueve va a ser barro. La página es esta: SKIRON 

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Nueva campaña de melón

En dias comenzarán a plantarse melones en los semilleros. Antes de empezar bueno es aproximarse a un libro clásico como este de José Reche, que nos introduce en el cultivo de esta fruta. Es el mejor libro genérico de cultivo de melón y su desfase respecto a variedades no es muy grande. Vamos que merece la pena leerlo en las tardes aburridas del invierno. Y gratis.
Cultivo del melón en invernadero

lunes, 17 de noviembre de 2014

Todo sobre.......ventilación natural

Muy interesante este nuevo Documento Técnico publicado por Cajamar-Las Palmerillas. Con base en una tesis doctoral de Baeza en la UAL y redondeado con la aportación de otros especialistas en la materia, el documento nos enseña como están hasta el día los conocimientos en el manejo de la ventilación en los invernaderos de nuestra zona. Hay que descargarlo y leerlo con atención porque explica muy bien como va esto de ventilar invernaderos tipo parral y derivados. Trata el peliagudo problema de ventilar y evitar que nos entren plagas cuando quitamos la mallas.
Avances en el estudio de la ventilación natural

domingo, 16 de noviembre de 2014

TTIP--El imperio contraataca

Se está negociando de forma bastante opaca el Tratado de Libre comercio transatlántico y tengo que reconocer que no he leido mucha información sobre los efectos que podría tener sobre nuestro sistema productivo. ¿Que dicen las patronales agricolas?
Lo cierto es que las explotaciones americanas son 13 veces más grande que las nuestras en cualquier rama de la agricultura y pueden tener ventaja de escala, es decir pueden producir más barato. Hay que estar al loro y no veo por aquí a nadie especielmente preocupado. ¿Tanto confiamos en los negociadores de la Unión? Además nos van a invadir los transgénicos sin que podamos ni enterarnos..

viernes, 14 de noviembre de 2014

Ciflufenamida (Takumi)

Es un nuevo fungicida desarrollado por Nippon Soda. Su objetivo son las cenizas u oidios de distintos cultivos. Pertenece a la clase IRAC U6, su diana bioquímica aún no está completamente aclarada. Al pertenecer a un grupo distinto a los de los antioidios ya existentes se supone que no existe resistencia cruzada con los ya conocidos. Desconozco con que registros aparecerá en España pero nos enteraremos pronto.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Araña blanca en calabacín (II)

En un post de hace 3 años Cocomaura nos ilustró de los efectos de la araña blanca en los calabacinos. Por desgracia en aquella ocasión no puso plantas atacadas. Aprovecho que Mónica Martín (desde Tenerife) me ha enviado unas fotos de ataques de araña a este cultivo para complementar aquel post antiguo. Todo el mundo sabe como se combate la araña blanca así que no añadiré más puesto que las fotos son bastante ilustrativas de los síntomas, por cierto muy parecidos a los ataques en berenjena y muy distintos de los ataques a pimiento.

martes, 11 de noviembre de 2014

Rebrote en berenjena

Aunque ya ha pasado la época algunos agricultores han aprovechado la bajada espectacular de precios para hacer una poda de rejuvenecimiento en plantaciones ya viejas de berenjena.
Estas podas consisten en dejar solo 3-4 yemas en cada rama principal y cortar por encima de dos o tres hojas que hacen de tirasavias. El resto se suprime.
De todas maneras hay que tener en cuenta que la planta tendrá menos vigor y los frutos serán más pequeños y de peor calidad. La planta es también más sensible a los ataques de hongos. Salvo imponderables es mejor limpiarlas un poco y que mantengan un gran porte porque llegado el invierno produciran más que las rebrotadas. Incluso en primavera es discutible su utilidad. Otra gente, cada vez menos, llega a desmocharlas desde abajo, lo cual es aún peor, y si el tiempo es húmedo la pudrición acaba con muchas de ellas antes de rebrotar. Cuando llega este tiempo a la berenjena conviene tocarle poco. 

lunes, 10 de noviembre de 2014

Unos pimientos raros

Al menos yo no los he visto nunca de esta forma. La planta parece asintomática pero los frutos presentan el aspecto de las fotos y bastante duros al tacto. La parte afectada además de esa coloración extraña es muy rugosa y se presentan otras manchas más pequeñas asemejando una virosis. Podría ser un virus, pero solo hay una planta, o una manifestación extraña de algún virus común, o simplemente un defecto genético. Solamente si aparecen más plantas de estas intentaremos averiguar lo que es.



domingo, 9 de noviembre de 2014

Invernaderos planos--Adiós

Los invernaderos planos ha sido sustituidos en la mayoría de las zonas por modernas estructuras de raspa y amagado, al parecer mucho mejores. Sin embargo me encuentro con la sorpresa de que algunos quieren derribar sus raspas y amagados para volver a invernaderos planos más altos. ¿Y eso porqué?
Pues al parecer la razón es bien sencilla, en sitios muy cercanos a la playa las estructuras se deterioran muy rapidamente, en especial las metálicas. Si hacen un invernadero plano pueden cambiar las cordadas cada 6-8 años porque las ponen sin tejer y la reparación es mucho más barata. Con los invernaderos de raspa y amagado eso no se puede hacer porque siempre van tejidos.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Injerto de inserción

Este tipo de injerto se utiliza en cucurbitáceas y consiste en insertar una planta poco desarrollada, incluso recien germinada en un agujero hecho entre los cotiledones del patrón. Normalmente se hace cortando después la raiz aunque se puede hacer sin cortarla pero en este caso es más difícil porque el tallo del patrón tiende a reventarse. Es importante eliminar cualquier resto meristemático en el patrón para evitar el rebrote. Son muy importantes las condiciones de cicatrización del injerto (90 % de humedad, 28-29 ºC de temperatura) y se debe mantener en oscuridad total por 24-48 horas. Si las condiciones son las adecuadas suele tener pocos fallos pero es poco mecanizable. La referencia del artículo está equivocada (Hassell, Memmott & Liere, 2008.)
Un video se puede ver en la web de la Universidad de Arizona.

martes, 4 de noviembre de 2014

Virus en tomate: una experiencia

Hace varios años, se me dió la ocasión, como a todos los "tomateros" de iniciarme en la practica de la Lucha Biologica o lucha Integrada,es decir,el control de los parasitos de las plantas mediante el uso de predadores combinado con algunos tratamientos quimicos de muy baja toxicidad.
Andaba yo bastante preocupado con esta decisión,debido más que nada,al hecho de que yo trabajo con una variedad NO resistente al virus de la cuchara (Pitenza) razón por la cual tenia serias dudas de que fuese viable la Lucha Integrada, pensaba yo que en la primera fase del cultivo,
Agosto-Septiembre, cuando más mosca hay, más infectada y menos Nesidiocoris tenemos, por estar en fase de instalación...pense ¿que seria tener los cultivos abandonados a su suerte?, sin poder hacer tratamientos...esperando que los "Nesis" se ocupasen de todo.
 ...Y ocurrió el milagro,encontré en la calle, fuera del invernadero algunas plantas de tomate que habian nacido solas, sin riego ni abono, sin tratamientos...y sin virus, colonizadas por los Nesidiocoris, ni siquiera la Tuta absoluta le habia hecho nada y pensé: "Si estas plantas pueden, yo puedo" y lo hice, comencé a cultivar contando con la ayuda de los "bichos "beneficiosos y me fué muy bien, como tantos y tantos que cultivan y sacan adelante sus cosechas con un nivel de residuo muy cercano al Cero.
...Pero este año he sufrido un sabotaje por parte del semillero donde me criaron la planta,en el momento de la plantación ya habia plantulas infectadas...durante dos meses he porfiado por mantener los Nesis, arrancando 30/40 plantas semanales, pensando ya llega el frio y ya se detendrá el virus...pero el mes de Octubre ha sido muy caluroso, la población de mosca se disparaba, tratamientos con jabon y A.neem, pero he tenido que tirar la toalla, el virus ya estaba haciendo daño, me lo introdujeron desde el semillero y con todo mi dolor tuve que tomar medidas drasticas, el proximo año lo intentaré de nuevo y cambiaré de semillero.
Quiero acompañr este texto con unas fotos de matas de tomates "asilvestradas" estan ahí en la banda del invernadero,nacieron solas y estan colonizadas por los Nesidiocoris, sin nadie que las cuide 100% limpias, sin virus, sin tuta, completamente sanas...y mientras tanto, dentro del invernadero, lo que es un espacio protegido, cerrado hermetico con todo tipo de agujeros taponados con espuma de poliuretano...10/15% de plantas afectadas por el virus de la cuchara y que pare ahí....

Ángel Magán

domingo, 2 de noviembre de 2014

REACH--Pánico práctico

El Reglamento REACH regula el registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y los preparados químicos, con el objetivo de garantizar un elevado nivel de protección de la salud humana y del medio ambiente, así como la libre circulación de sustancias en el mercado interior.

Es posible que tanta burocracia sea necesaria por el bien de la humanidad y nuestro. Es posible que el legislador tenga razón al someternos a estros castigos. Seguramete es necesario este reglamento. Yo lo único que me atrevo a decir seguro es que será un coñazo. Para quien quiera saber está el siguiente enlace. Que luego vienen los lloros cuando un SEPRONA pida una ficha de seguridad de cualquier abono en una explotación.

sábado, 1 de noviembre de 2014

El futuro del control integrado en pepino

Después de las jornadas de ayer se entiende que las lineas por las que avanzamos en el control integrado de pepino son:
1-La "reyerta" entre los partidarios de A. swirskii, A. montdoriensis y A. cucumeris que los experimentos tendrán que aclarar.
2-El manejo de fitosanitarios y su inclusión en los protocolos.
3-La aparición y efecto sobre los auxiliares de un variado espectro de fitifortificantes, algunos de los cuales tras las consiguientes pruebas experimentales, conseguirán abrirse un hueco estable dentro de la estrategia.
4-La aplicación de pólenes de diverso origen para la alimentación de los ácaros "buenos" mientras las poblaciones de plagas son bajas. 
5-Otras lineas de trabajo en fases iniciales.
La foto es de una de las exposiciones, en concreto la de "Control integrado de plagas en el pepino" de Francisco José Salvador Sola.

martes, 28 de octubre de 2014

Pepino Espartaco. Macheo y torcidos corregidos (2 de 2)

Habíamos dejado a primeros de octubre a nuestro pepino Espartaco macheado y curvando los primeros pepinos, en el momento en que el agricultor avisó a un técnico de su confianza. Su primera recomendación fue retirar la manta térmica de las bandas, para mejorar la ventilación del invernadero; la bajada de la temperatura y de la humedad relativa propició una mayor transpiración, y con ella una mejora de la fotosíntesis neta, y consecuentemente una subida de la relación carbono/nitrógeno de la planta y un aumento de su tendencia generativa. La planta empezó a preocuparse de sus frutos, y el aumento de la transpiración mejoró la absorción de calcio; pero mi colega de profesión conocía como estaba este año el agua de Sol y Arena en la zona de San Agustín, y sabía que esto no sería suficiente. Había que equilibrar el abonado y subir la CE de la solución de riego para garantizar la nutrición del cultivo. En la primera imagen podéis ver el llenado de tanques que propuso; se suprimió el innecesario sulfato de magnesio y el nitrato amónico para evitar antagonismos con el calcio [1], se añadió fosfato monopotásico para completar los requerimientos de potasio sin subir demasiado ni nitratos ni sulfatos, y se aumentó la CE del riego a 2,5 dS/m. Aunque los niveles de potasio todavía son bajos y la relación calcio/magnesio no es del todo correcta, por primera vez nuestro pepino Espartaco recibía una solución nutritiva más o menos equilibrada, con unos niveles razonables de todos los macronutrientes, al tiempo que el clima del invernadero -menos caliente y menos húmedo- propiciaba la acumulación de carbohidratos y la formación de frutos. La respuesta positiva de la planta no se hizo esperar: el color de las hojas mejoró, desaparecieron las flores macho y los frutos empezaron a salir rectos. Con solo aplicar el sentido común el cultivo comenzó a volver a su cauce.
Como decía, teóricamente la solución nutritiva que propuso mi colega no es del todo correcta, pero una premisa que debe tenerse siempre presente es que las plantas -como cualquier ser vivo- no reaccionan bien a cambios demasiado bruscos en su ambiente. A mi juicio, no conviene subir bruscamente la CE del riego más de 0,3 dS/m, y eso fue exactamente lo que hicieron técnico y agricultor en este cultivo. Teóricamente, para dejar un equilibrio redondo la CE del riego debería subirse -después de unos cuantos riegos a 2,5 dS/m para que la planta se adapte a la nueva situción- a 2,8 dS/m, y prescindir del ácido fosfórico para no pasarse con el fósforo. Esta solución -que podéis ver en la segunda imagen- nos daría un equilibrio en teoría casi perfecto: Respecto al nitrógeno, los nitratos (NO3-) quedarían en unos potentes -pero a mi juicio no excesivos para un pepino- 14,31 mM/L gracias a confiar completamente la regulación del pH al ácido nítrico, mientras que el amonio (NH4+) se mantendría en unos moderados 0,66 mM/L para no estorbar la absorción de calcio. Los fosfatos (PO4H2-) y el potasio (K+) se mantendrían en valores correctos -1,75 y 6,65 mM/L respectivamente-, mientras el calcio (Ca2+) estaría cerca de doblar al magnesio (Mg2+) -4,16 mM/L de calcio por 2,40 mM/L de magnesio-. Con este agua de riego, subir la CE a 2,8 dS/m es nutrir a las plantas; acostumbrémonos, que tal y como están nuestros acuíferos no nos va a quedar otro remedio que trabajar con valores similares o incluso superiores...
Pero una cosa son los ajustes teóricos frente al ordenador y otra muy distinta los ajustes prácticos a pie de campo, y el que visita la finca y ve este cultivo es mi colega profesional; él conoce muchísimo mejor que yo -y que nadie- como están estos pepinos y, puesto que el cambio en la planta ha sido tan drástico y el cultivo ahora va viento en popa, ha considerado que no era necesario subir más la CE y la ha mantenido en 2,5 dS/m. Y las plantas de pepino Espartaco aprueban su criterio, pues -como se muestra en la tercera imagen- ahora pueden verse nuevos pepinillos, rectos y con buen cierre, brotando en coyunturas que hace unas semanas solo tenían flores macho y algún otro pepino culón. Ha bastado manejar el cultivo con sentido común y un abonado equilibrado para "domar" a una variedad que muchos condenarían como una bestia ingobernable... A mi juicio, en TODOS estos problemas que vemos en los cultivos existe un componente varietal, y -simultáneamente- TODOS estos problemas están originados por un manejo inadecuado del ambiente que rodea al cultivo, entendiendo por ambiente el clima, el riego y la nutrición. No es una contradicción; ni todas las variedades tienen porque ser un "todo terreno" que aguante lo que le eches, ni todos los cultivos tienen porque manejarse igual... En la agricultura del siglo XXI hay que acostumbrarse a pensar, medir, calcular y ajustar; un metro sigue sin ser holgura, pero los pequeños detalles cuentan cada vez más. Un simple análisis de agua de riego puede evitar al técnico muchos palos de ciego, y al agricultor puede ahorrarle muchos problemas... Y algunos euros en tratamientos tan caros como inútiles.

[1] No hay que olvidar que el amonio (NH4+) es un fuerte antagonista del calcio (Ca2+) En situaciones como la que describen los post, con aguas de riego con más magnesio que calcio y condiciones de cultivo que dificulten la transpiración, utilizar abonos amoniacales -o urea- resulta contraproducente. En este sentido, conviene recordar que gran parte del nitrógeno de muchos abonos cristalinos se aporta de forma amoniacal o ureica, así que ojo al parche con ellos.

lunes, 27 de octubre de 2014

Pepino Espartaco. Macheo y torcidos corregidos (1 de 2)

Muchos ya sospecharían -y otros estaban seguros de ello- que todas las fotos del post que dediqué hace unos días a los pepinos desregulados (ver aquí) se habían tomado en fincas de pepino donde se cultivaba esta variedad de Monsanto. Si bien es cierto que el Espartaco no es una variedad que sea santo de mi devoción, hay que reconocer que se puede cultivar perfectamente y sin ningún problema, siempre que se tenga en cuenta que su tendencia vegetativa es mayor que la de otras variedades. De hecho, las fotos de la primera imagen de este post están hechas en el mismo cultivo de Espartaco donde 12 días antes se realizaron las fotos de la primera y la tercera imagen del post de los pepinos desregulados... Vamos, que las fotos demuestran que el Espartaco es un pepino de calidad y que los problemas de macheo y frutos torcidos en pepino son fácilmente solucionables, siempre que tengamos en cuenta su origen y que tomemos las medidas oportunas en el cultivo. Y a las causas del problema y a como lo ha solucionado uno de mis colegas de profesión nos dedicaremos en estos dos post; el que tenga paciencia y ganas que me siga...

Para empezar localicemos la finca problemática. El cultivo está en la zona de San Agustín, área de tierras rojas -suelos arenosos o franco-arenosos por excelencia-, que si no se estercolan con cierta frecuencia tienen una Capacidad de Intercambio Catiónica (CIC) muy baja. El suelo de la finca en cuestión no se ha estercolado jamás y drena muy bien, por lo que -aunque lamentablemente carecemos de análisis de suelo- podemos asumir que apenas tiene inercia ni capacidad de regular los desequilibrios del abonado. El agua de riego es la de la Comunidad de Regantes Sol y Arena, un agua que conozco muy bien, puesto que llevo muchos años trabajando en esa zona. En la tabla adjunta podéis ver su evolución histórica en los últimos 12 años; nunca ha sido un agua mala, pero en función del volumen de agua del Beninar que esté disponible, los valores de CE oscilan por encima o por debajo de 1 dS/m. El único problema que podemos encontrarnos es el aporte de magnesio (Mg2+), que unos años está por debajo de las necesidades del cultivo, otros las cubre y otros las supera ampliamente, circunstancia que en pepino puede causar algunos problemas que veremos más adelante. Este año 2014 -con el Beninar en punto muerto- tenemos en San Agustín valores de CE de 1,25 dS/m y niveles de magnesio de 2,40 mM/L, de los más altos registrados en los últimos años.
Pues el caso es que así estaban las cosas cuando en septiembre el agricultor plantó su pepino Espartaco... Fiándose de sus años de experiencia llenó sus tanques tal y como podéis ver en la figura adjunta y marcó en su máquina de riego un valor de pH de 6 y una CE de 1,8 dS/m. Si el agua de riego hubiera tenido una CE en torno a 0,8 dS/m -como pasaba hace 4 años- el equilibrio de abonado hubiera sido más o menos correcto, pero con valores de 1,25 dS/m las pobres plantas jóvenes de pepino pasaron muchísima hambre debido al ridículo aporte de abono; el único nutriente que alcanza valores dignos de mención es el nitrato (NO3-), pero aún así está bajo -6,56 mM/L-. Es en estos momentos donde entraría en acción la CIC -la despensa del suelo- para compensar este déficit de nutrientes, pero en una tierra roja sin estercolar esa despensa es tan escasa que apenas se puede contar con ella... Además, nuestro pepinero, con un más que justificado miedo a los virus y a la mosca blanca, colocó una manta térmica en las bandas, que hasta que la lluvia se llevó el blanqueo permanecieron además bien trincadas. Es verdad que mantener las delicadas raíces y pelos absorbentes que nuestra plántula trae del semillero requiere niveles altos de nitrógeno y CE bajas -ver aquí-; tan cierto como que para que una joven planta ya agarrada emita nuevas raíces necesitamos harina de otro costal -ver aquí-. Este déficit de raíz, junto con la baja tasa fotosintética que estaba provocando la excesiva hermeticidad del invernadero, provocó que la planta tuviera una relación Carbono/Nitrógeno muy baja y, consecuentemente, un aumento de su tendencia vegetativa, un concepto agronómico tan antiguo que ya hace casi 100 años que se postuló -ver aquí-, pero que solemos olvidar. En el cultivo se estaba haciendo justamente lo contrario de lo que necesita una variedad tan vegetativa como Espartaco, así que cuando a la planta le faltaba poco para llegar al alambre era evidente que los pepinos se estaban embarracando y que si no se hacía algo acabarían fuertes como burros.
En ese momento el agricultor decidió cambiar el abonado y, siguiendo la tan errónea como extendida creencia de que el nitrato de calcio lanza a las plantas hasta el infinito y más allá, redujo drásticamente el porcentaje de tanque del nitrato cálcico a un 30%, aumentando el porcentaje del tanque del nitrato potásico a un 70% y la CE a 2,2 dS/m. Esperaba el hombre que sus plantas enfrutaran rápidamente con el "chute de potasio", pero en vez de eso sus pepinos siguieron macheando, al tiempo que los primeros frutos se curvaban... ¿Qué estaba pasando? Pues si calculamos esos molestos y engañosos milimoles resulta que la solución nutritiva resultante del cambio de abonado tenía muy poco de "chute de potasio" pues el potasio (K+) apenas llegaba al 70% de lo que requiere un pepino a punto de enfrutar -4,75 mM/L-; en realidad el abonado no cubría las necesidades de la planta, y lo que de verdad había aumentado era el nitrógeno, pues sumando las fracciones nítrica (NO3-) y amoniacal (NH4+) ya estaba en unos niveles aceptables para abonar una variedad de tomate de sabor, aunque insuficientes para un pepino (9,14 y 1,15 mM/L respectivamente) Pero ese brusco cambio en los porcentajes había aumentado aún más el fortísimo desequilibrio que ya existía en la relación entre el calcio y el magnesio; en cualquier caso el nivel de calcio (Ca2+) ha de ser el doble del de magnesio (Mg2+) para garantizar la correcta absorción del calcio, y en esta solución de abonado la relación casi está invertida (1,77 mM/L de calcio frente a 2,71 mM/L de magnesio) Desde el principio no se debía haber incluido el sulfato de magnesio en el abonado -pues el agua aporta todo el magnesio que necesita la planta-, pero es que además se había subido el aporte de magnesio y disminuido el de calcio justo al principio del engorde de frutos, en una planta sometida a un fuerte estrés transpiratorio -debido al calor y a la falta de ventilación- y muy vegetativa -y, por tanto, poco interesada en los frutos-... El resultado: déficit de calcio y pepinos curvados. Estoy seguro de que en condiciones transpitatorias menos estresantes que las de este calurosísimo otoño, o en un suelo con algo más de materia orgánica, o abonando con una CE algo más alta no hubieran aparecido frutos curvados en el cultivo; pero así son las cosas cuando caminamos por el filo de la navaja... Basta añadir un pequeño factor desequilibrante más para que aparezcan los problemas.
Y ahí estabamos cuando el perplejo agricultor avisó al compañero de profesión que me envió las fotos de las que hablábamos al principio del post. Y tuvo suerte el agricultor de que mi colega no fuese un seguidor de la nutrición postmoderna, sino que perteneciera a la trasnochada escuela técnica de la calculadora y los milimoles, porque -además de ahorrase unos cuantos cientos de euros en garrafas- solucionó el problema con poco más que un simple cambio de abonado... Pero eso lo dejaremos para el post de mañana.

Todos los equilibrios de abonado de las imágenes se han calculado con la hoja exel de cálculos inversos de soluciones nutritivas, una herramienta -que publicamos hace tiempo aquí- con la que es fácil y rápido calcular el equilibrio de abonado partiendo del análisis de agua de riego, el llenado de tanques, los porcentajes de abonado y la CE y pH del abonado. A mi juicio, es bastante más intuitiva, pues permite calcular el equilibrio a partir del llenado de tanques o los kilogramos de abono que -a fin de cuentas- son los parámetros con los que estamos más familiarizados en la práctica diaria. Personalmente, es la que herramienta que suelo utilizar siempre que trabajo con cultivos y aguas que conozco bien.
Otro detalle es tener en cuenta el valor del carbonato (CO32-) presente en el agua de riego, que ha de multiplicarse por 2 y sumarse al del bicarbonato (CO3H-) para que el cálculo del aporte de ácidos sea correcto. Cuando añadimos ácido a un agua de riego con carbonatos, cada mol de carbonato ha de neutralizarse primero a bicarbonato -consumiendo un mol de ácido-, y este bicarbonato posteriormente -junto con el resto de los bicarbonatos a neutralizar- consumirá otro mol de ácido para convertirse en ácido carbónico (CO3H2) A presión atmosférica, este ácido carbónico se convierte rápidamente en CO2 y H2O, en un proceso exactamente idéntico al que ocurre cuando abrimos una lata de CocaCola.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...