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jueves, 28 de junio de 2012

Energía de germinación

Cuando uno quiere planta de un semillero tiene dos caminos o comprar planta directamente encargándola para el dia de la siembra o llevar su semilla al semillero y que se la crien. En este segundo caso es importante saber que cada grupo de semillas (normalmente conocido como lote) tiene una energía de germinación característica. Esta energía de germinación es un parámetro experinmental porque no se conoce hasta que no se prueba. Se define como el porcentaje de semillas de una muestra determinada que germinan en un período de tiempo también determinado. En hortalizas el período determinado suele ser cuando las primeras semillas han desarrollado completamente las hojas cotiledonares porque las que nazcan después van a tener un desarrollo difícil. Esta energía depende de la variedad, del "priming" y del tiempo desde su obtención. Si la planta obtenida es igual o superior al 95 % no suele haber problemas, cuando se baja de esos porcentajes, la energía de germinación es relativamente baja para semillas hortícolas, que además suelen ser muy caras. Normalmente cuando eso pasa con algún lote, los semilleros suelen avisar al agricultor como dueño de la semilla y a la casa de semillas para que tome medidas al respecto. Jode mucho que a uno le falten plántulas cuando va a sembrar.
En las fotos: misma variedad, distintos lotes, distinta energía de germinación.

miércoles, 27 de junio de 2012

ABONAR ¿Lo hacemos fácil? (2)

Antes que nada. En el post anterior, en las últimas lineas del último párrafo, al calcular la dotación de riego no queda aclarado que estoy refiriéndome a 1.000 metros cuadrados de cultivo. Debajo de "Dotación riego (L) =" sí se hace referencia a ello.


Como continuación del post anterior se muestran a continuación una serie de variantes en las que se mantiene constante el equilibrio y la nutrición N-P-K propuesta. La SN nº 2, básicamente igual a la nº 1, se ha ajustado para aportar el fósforo necesario en forma de ácido fosfórico. La cantidad obtenida (0,29 Kg.) hay que transformarla a ácido comercial. Por ejemplo, si se maneja un ácido fosfórico del 73% de riqueza, con densidad 1,55 Kg./L, habría que aportar 0,26 L. {(0,29*(73/100)/1,55)}. Recordar que los ácidos, bien empleados, no aumentan la CE de la solución nutritiva. Por eso, en este caso, sale una CE algo más baja, 0,5 dS/m menos.

Cuando las aguas de riego tienen mas de 2 mmol/L de bicarbonatos convienen aplicar, además del ácido fosfórico, ácido nítrico para evitar los precipitados de carbonato cálcico y mantener la instalación de riego libre de este tipo de obstrucciones. La cantidad de ácido nítrico necesaria estará en función de los bicarbonatos presentes en el agua de riego. La idea es dejar alrededor de 0,5 mmol/L de bicarbonatos en el agua de riego. Por ejemplo, un agua que tenga 3,5 mmol/L de bicarbonatos, que se aporte 1 mmol/L de ácido fosfórico y se deje 0,5 necesitará 2,0 mmol/L de ácido nítrico. La SN nº 3 contempla este ejemplo. Nótese de nuevo la bajada de CE de la SN.

Para el caso de necesitar aportar calcio se ha puesto el ejemplo de la SN nº 4. Con aguas de CE menor de 1 dS/m y suelos no muy  bien provistos de este elemento puede ser necesaria la aportación de calcio, sobre todo en cultivos vigorosos y en épocas de crecimiento y engorde de frutos. En definitiva, siempre que la planta esté muy activa y produciendo mucha materia seca deberá de tenerse en cuenta la aportación extra de calcio. También ha de quedar aclarado que los suelos en general y los calizos en particular, son una fuente “casi” inagotable de calcio. Puede apreciarse como se recupera la CE de la SN nº 1 (0,86 dS/m).


Se ha contemplado, en el ejemplo de la SN nº 5, la posibilidad de la necesidad de aportar magnesio. Para aguas de CE en el entorno de 1,0 dS/m será normal que el contenido en magnesio esté en valores de 1,0 a  1,2 mmol/L de Mg. Si el suelo es calizo y está bien aprovisionado de magnesio en general no será necesario el aporte de magnesio. Solo para situaciones en las que el agua de riego tenga menos de 1 mmol/L de magnesio y en cultivos algo mas exigentes o situaciones puntuales puede aplicarse entre 0,25 y 0,75 mmol/L (0,5-1,5 meq/L)) de sulfato de magnesio. Para el caso que nos ocupa se muestra el cálculo para un aporte de 1 meq/L (0,5 mmol/L) de sulfato de magnesio.

Para terminar, en la SN nº 6 se han introducido algunas variantes, pero siempre manteniendo la misma nutrición y equilibrio para los elementos fundamentales de la fertilización N-P-K. Se contempla el uso del cloruro potásico como alternativa para aumentar un poco más la CE de la SN, para este caso se llega a 1,08 dS/m.
Para usuarios que trabajen en zonas en las que es de uso común el manejo de las concentraciones de las soluciones nutritivas en ppm (partes por millón ó mg/L), se ha insertado en el cuadrante superior la fila “en ppm”. El valor que aparece en dicha fila se refiere a elemento nutritivo puro (N, P, K, Ca, Mg, S y Cl) y se obtiene a partir del dato de concentración en mol/Kg. ó mmol/g, de la fila superior, multiplicado por el peso iónico. Por ejemplo, para el nitrógeno (N), se suma la cantidad de nitrato y de amonio, 8,75+1,25 = 10, y se multiplica por 14 para darnos 140 ppm de N.

La última variante introducida en este ejemplo es la de calcular los abonos para prepara solución nutritiva para 100.000 litros de agua de riego, ó lo que es lo mismo, preparar una SN concentrada 100 veces de tal forma que los kilogramos de abono obtenidos son para 1.000 litros de solución nutritiva concentrada. Lógicamente, habrá que preparar esta SN en dos tanques para que no haya precipitaciones separando por un lado el nitrato cálcico y por el otro el sulfato de magnesio y el ácido fosfórico.

martes, 26 de junio de 2012

ABONAR ¿lo hacemos fácil? (1)


De vez en cuando se hacen en el blog preguntas sobre abonado en las que se demandan respuestas sencillas y fácilmente comprensibles. El tema del abonado o nutrición de las hortalizas es tan complejo o sencillo como se quiera plantear. Ya se ha comentado en muchas ocasiones que, de los factores de la producción, no es desde luego el mas determinante y que los márgenes de actuación son muy amplios, porque la planta tiene una gran capacidad de adaptación, pero que, no obstante, no deben de ser sobrepasados ciertos límites. En el sitio del blog http://elhocino-adra.blogspot.com.es/2011/04/hoja-de-calculo-de-fertilizacion.html están a disposición de todos las hojas de cálculo que en su día puso Entomofílico y que sirven para resolver prácticamente todos los problemas de cálculo sobre fertirrigación que se puedan presentar.

Con el ánimo de arrojar algo mas de luz sobre el tema me he atrevido a redactar este post. Se muestra una forma fácil de calcular abonados para suelos partiendo del concepto de equilibrio nutritivo y unidades fertilizantes (U.F.). La plantilla utilizada correlaciona U.F. con mmol/L, meq/L y ppm. La idea es que, partiendo de un equilibrio nutritivo, se fijen unos valores de U.F. para diseñar un hipotético abono complejo que satisfaga las necesidades nutritivas del cultivo. Partiendo de este abono complejo se transforman las riquezas expresadas en UF a mol/Kg., ó su equivalente mmol/g, de tal forma que al disolver 1 gramo de este abono complejo en el agua de riego nos dé la SN en mmol/L, meq/L y/o ppm. A partir de aquí, y en la tabla mostrada, se ajustan los fertilizantes simples necesarios y equivalentes al abono complejo diseñado al principio. Finalmente, y en la tabla inferior izquierda, se calculan las cantidades de abono que se aportarían para una determinada dotación de riego.

Partiendo del concepto de Solución Nutritiva Universal de Steiner vamos a realizar un ejemplo con un equilibrio nutritivo único, y comúnmente aceptado como válido para hortalizas en general, y que es el 2-1-3 (N-P2O5-K2O). Un gramo por litro de agua de riego aportada de un  supuesto abono complejo 14-7-21, que guarda este equilibrio, nos proporciona una solución nutritiva para suelos que satisface en general las demandas nutricionales de la mayoría de los cultivos hortícolas a lo largo de todo su periodo productivo.

La SN nº 1 mostrada puede considerarse válida para aguas de riego a partir de 1,0 dS/m de conductividad, en las que no se aplicarían ácidos en continuo, porque se practicaría una limpieza con ácidos al final de la campaña, y para incorporar a suelos calizos con un complejo de cambio bien equilibrado en Ca-Mg. Para pasar las U.F. a mmo/L se multiplican los % de riqueza por 10, se divide por el factor de transformación de las formas oxidadas a elemento puro y finalmente se divide este resultado por el peso iónico del elemento en cuestión. Por ejemplo para el potasio sería 21x10 = 210 g/Kg. de K2O; 210/1,2 = 175 g/Kg. de K y, finalmente, 175/39 = 4,48 mol/Kg. (4,5 para redondear) ó mmol/g ó mmol/L que se obtendría al disolver 1 g del abono complejo en 1 L de agua de riego. Hay que comprobar que la suma de aniones es igual a la suma de cationes (en meq/L) y este ajuste se hace variando nitratos y amonio, manteniendo la suma total al valor previsto, 14 en este caso.

A continuación se van trasladando los meq/L de los aniones (negativos) y los cationes (positivos) a la tabla de ajuste eligiendo el lugar adecuado para el abono que satisfaga las necesidades requeridas. Por ejemplo, se ha puesto 1 meq/L en el punto de cruce del fosfato y el amonio para obtener 1 meq/L de fosfato monoamónico. Este ajuste se hace por tanteo y normalmente hay más de una posibilidad de elección por lo que habrá que escoger la más adecuada a nuestros intereses. En este caso se podría haber elegido como alternativa poner 1 meq/L de fosfato monopotásico, 3,25 de nitrato amónico y 3,5 de nitrato potásico. Desde el punto de vista nutricional es exactamente lo mismo y solo el precio y la disponibilidad han de tenerse en cuenta para optar por una u otra solución. En este ajuste ha de comprobarse también que la suma de aniones y cationes es la misma e igual a la obtenida en el paso anteriormente descrito. Realizada esta verificación se calcula la conductividad eléctrica que aportará la solución nutritiva ajustada. Lo que yo propongo es un cálculo rápido y sencillo y de suficiente precisión para el ámbito que nos ocupa. Consiste en sumar los meq/L aportados de amonio, potasio, calcio y magnesio y dividir este valor entre 9. Para el ejemplo mostrado sería (3,25+4,5)/9 = 0,86 dS/m. Este valor, más la conductividad eléctrica medida del agua de riego, será finalmente la conductividad eléctrica que deberá de tener el agua de riego aportada. Nótese que los meq/L del H+ de los ácidos no se tiene en cuenta para el cálculo de la CE porque los ácidos, bien utilizados, no aumentan la CE de las soluciones nutritivas. Bien utilizados significa no aportar mas meq/L de H+ de los meq/L de bicarbonatos (CO3H-) que tenga el agua de riego.

La tabla de la izquierda se utiliza para el cálculo de las cantidades de abono a aportar. Para ello se trasladan los meq/L de la tabla de ajuste a la columna “meq/L” para luego pasar los meq/L a mmol/L. En este paso hay que tener en cuenta que 2,0 meq/L de un anión o un catión, con dos cargas eléctricas negativas o positivas respectivamente, equivale a 1 mmol/L. De los elementos nutritivos que se manejan, 2 meq/L de Ca++, Mg++ o SO4= equivalen a 1,0 mmol/L de calcio, magnesio o sulfato. En el resto de elementos, que todos tienen una sola carga eléctrica, da lo mismo hablar de meq/L o de mmol/L. El siguiente paso es multiplicar los mmol/L de cada abono por lo que pesa cada milimol (peso molecular) para obtener los miligramos por litro de cada uno de los abonos. Finalmente, tantos litros de agua se aplican en el riego tantos Kg. de abono se aportan. El supuesto que se maneja, pensado para sistemas manuales de aplicación a través de abonadora, se ha calculado para un tipo de instalación de riego por goteo que está muy estandarizado y que consiste en la disposición de goteros de 3 L/h a 1x0,5 metros (2 goteros por metro cuadrado) y tiempos de riego de media hora lo que supone una dotación volumétrica de 3.000 litros. Solo hay que multiplicar los mg/L de cada abono por 3.000 L y dividir entre mil para obtener gramos, o entre un millón para obtener Kg.

lunes, 25 de junio de 2012

Marcos de plantación

Comienza una nueva campaña. El marco clásico de plantación en pimiento es de 0,5 entre planta y 1 m entre lineas. Pero desde hace muchos años, me acuerdo del pimiento temprano en Tierras de Almería, se prueban otros marcos. En aquel tiempo se usó uno de 40 cm de separación entre plantas. A principio de los dos mil se extendió un poco el sembrar dos gotero si y uno no, o tres goteros si y uno no como opción más conservadora. Lo que no había visto nunca es un marco doble de espeso con plantas a 25 cm de separación. El agricultor dice que le va bien, dejando a dos tallos y haciendo un par de cortes en verde.

domingo, 24 de junio de 2012

Que inventen ellos--era un sueño?

Aunque la agricultura de Almería es una referencia mundial seguimos cortos en investigación. El nacionalismo español de pacotilla que se asoma por la actualidad nos vuelve ciegos. Una comparación sencilla y rápida para saber donde estamos es la de los ganadores del premio Nobel de ciencia: Gran Bretaña (la pérfida Albión) cuenta con 88, Alemania (esos malditos teutones dirigidos por la implacable Merckel) tiene 80, los gabachos volcadores de camiones en la frontera (Francia) sólo llevan 35. Italia ya se va acercando al espiritu hispánico-eclesiástico con 12. Menos mal que le ganamos a Portugal que tiene uno. Pero hay truco, uno de nuestros nóbeles fue por la aprición de un genio como fue Ramón y Cajal y el otro desarrolló su carrera en USA. Esto es España no más. Menos mal que le ganamos a Francia 2-0 y ya no tendremos que buscarnos las habichuelas.

sábado, 23 de junio de 2012

Virus del Moteado de la Parietaria en tomate (PMoV-T)

Desde las Baleares el compañero Miguel L. me ha enviado estas fotos con los síntomas del PMoV -Parietaria Mottle Virus- en tomate. Tampoco es que haya demasiada información sobre este virus sobre este cultivo en Internet, aunque desde luego hay bastante más que en pimiento. En el MAGRAMA podéis encontrar esta ficha informativa bastante completa, pero con fotos de una calidad intermedia. Más completa y con fotos algo mejores es esta otra ficha informativa de la Generalitat de Catalunya -aunque el texto esté en català, es bastante comprensible para los que no dominamos la lengua de Espriu y Pla-. Por Almería aún no hemos visto a este virus (que yo sepa), pero en el norte de la costa mediterránea española -Cataluña y Valencia- lleva 10 años apareciendo en las tomateras; también se ha dado algún caso esporádico en Euskadi, al que ahora se suma este primer caso balear en la isla de Menorca. Para los escépticos aclararé que el caso está oficiálmente confirmado por las autoridades de Sanidad Vegetal del Gobern de les Illes Ballears, e incluso ha sido publicado en la ficha informativa del mes de junio, como podéis ver aquí (se ve que en otras comunidades la información se transfiere a los productores con mas fluidez de la que estamos acostumbrados los sufridos andaluces...)
Pero vayamos al grano... Me contaba Miguel L. -que trabaja como técnico agrícola en Menorca asesorando los cultivos de algunos payeses- lo que estaba sufriendo esta campaña tratando de controlar el trips... Las poblaciones son más altas que otros años y están afectando gravemente a varios cultivos que asesora, tanto produciendo daños directos por alimentación como transmitiendo virosis. En otras fincas su lucha estaba centrada en tratar de parar ataques de TSWV -Tomate Spotted  Wilt Virus- (el conocido virus de bronceado del tomate), pero en un cultivo de tomate en invernadero -rodeado de vegetación natural y junto a otro invernadero con una judía infestada de trips- habían comenzado a aparecer los síntomas que podéis ver en la primera imagen, a pesar de que -según me comenta- en los tomates la población de trips no era demasiado alta. También aparecieron plantas con los mismos síntomas en otro cultivo de tomate al aire libre situado a algunos kilómetros.
En la segunda imagen -montada con las excelentes fotos del compañero Miguel L.- he descrito los principales síntomas de este virus en tomate (según los describe la bibliografía) La enfermedad comienza con la ralentización del crecimiento de las plantas afectadas y un ligero amarilleamiento de las hojas jóvenes. Después empiezan a aparecer áreas necróticas de color marrón claro -generálmente en los foliolos basales de la hoja- hasta que finalmente se necrosa el ápice de crecimiento. En los frutos aparecen distintos síntomas, que van desde necrosis oscuras a las típicas "cremalleras", pasando por deformaciones que imposibilitan la venta del género. Un síntoma muy habitual es que las plantas afectadas rebrotan después de haber perdido el cogollo, y lo hacen sin síntomas aparentes del virus aunque los análisis demuestran que siguen infectadas. Me comenta en su correo: "Por lo que veo es un virus que, en una misma planta, tan pronto se vuelve agresivo como se calma. Puedes conseguir pisos buenos de tomate encima de tomate deformado, pero tal vez los siguientes vuelvan a deformarse..."
De todas maneras tampoco hay que alarmarse tanto si vemos este virus por el campo. Valgan las palabras del propio Miguel L.: "Mi finca con PMoV está estable y el payés no se queja de merma de producción del invernadero. Desde Valencia me tienen que confirmar que los tomates viróticos de exterior también son PMoV. La verdad es que en exterior mandé (mejor dicho, propuse o sugerí) arrancar todas las infectadas y llevamos una semana limpios." . Desde luego no parece que estemos ante un virus extremádamente agresivo; no va a ser precisamente una "nueva cuchara" o un "nuevo spotted".
Aprovecho para insistir -como siempre- en la necesidad de analizar las plantas con síntomas antes de asegurar que tenemos tal o cual virus en la parcela.  Los síntomas iniciales en hoja del PMoV en tomate pueden confundirse fácilmente con los del CMV -Cucumber Mosaic Virus- o incluso con los del TSWV -Tomato Spotted Wilt Virus-. Incluso las "cremalleras" en los frutos  -tan típicas del PMoV- no son exclusivas de este virus; el "virus del torrao" o ToTV -Tomato Torrado Virus- puede provocar síntomas en fruto que -aunque son ligeramente diferentes- pueden confundirse con los del PMoV (ver aquí y aquí)

viernes, 22 de junio de 2012

MNSV back again

El melón Valverde es un estandar en cuanto a melón negro se refiere. De hecho es la variedad dominante en nuestra provincia. Si uno lo busca en el Portagrano encontrará que tiene resistencia alta al virus del cribado del melón, virus de las manchas necróticas (MNSV= melon necrotic spot virus) como se refiere en otros sitios. Sin embargo como se puede ver en la foto han aparecido las temidas manchas necróticas otra vez en los melonares. Hasta ahora solo he visto plantas aisladas, pero esto seguro que irá a más. Ya se advirtió en un post anterior sobre esta resurrección. Y seguramente es una nueva cepa, pero no se sabrá hasta que no se identifique correctamente. El trabajo clásico sobre este virus es este. Espero que el injerto sea suficiente contención para este patógeno ya que no lo he visto en plantas injertadas todavía.

martes, 19 de junio de 2012

Chicharrera con plástico negro

Se trataba de reponer los fallos de nascencia de un pepino holandés. No contó el agricultor con el efecto mortal de plástico negro y calor. La siembra había sido directa pero para compersar las marras se utilizó un poco de planta de semillero. No se le ocurrio otra cosa al hombre que sembrar las plantillas por la mañana. Cuando el sol se dejo caer en el golfo del mediodia y el plástico negro empezó a absorber calor se formó un infierno alrededor de la plantulilla. En el suelo se mantenía una temperatura agradable gracias a la cámara de aire formada con el plástico y las raices no han sufrido daño. Al final chicharrera atómica y volver a reponer.






lunes, 18 de junio de 2012

Fabricando aminoácidos

Este sábado he asistido a una excursión para ver como se fabrican los aminoácidos para la agricultura. Hay varios procedimientos de fabricación: hidrólisis enzimática, síntesis e hidrólisis química, al menos. En este caso el método era por hidrólisis química. El sistema es sencillo: se ataca harina de carne (es un producto pestoso molido muy fino y de color amarillo) con ácido sulfúrico. En otros sitios se hidrolizan los aminoácidos con ácido clorhídrico. Una vez descompuestas las proteínas, los aminoácidos se purifican y el residuo, que tiene forma de tortas como si fueran gofres gigantes se aprovecha en el enriquecimiento de abonos orgánicos. Loas aminoácidos libres salen a una concentración estandar del 22 %, que luego se modificará según las distintas formulaciones.
En la foto los tanques de acero inoxidable desde los componentes de la reacción se dirigen a la caldera. Centro de producción de Utrillas de la multinacional turolense Fertinagro.

sábado, 16 de junio de 2012

Luna lunera

Mucho se habla de la influencia de la Luna sobre diferentes aspectos en la Tierra y en particular sobre las plantas. Pero, ¿es ciencia o creencia?.
Los que hablan a favor de esa influencia acuden a posibles efectos en el movimiento de la savia, a efectos del campo magnetico, al aumento de la luz en noches de luna llena...
Realmente yo no conozco ningún estudio serio que llegue a demostrar estos hechos y que por tanto las diferentes fases lunares puedan afectar.
En mi zona de trabajo se dice que hay que sembrar en fase menguante, sin embargo en otras zonas se dice que es bueno sembrar en fase creciente, excepto bulbos que hay que sembrarlos en menguante. Total un follón.
Lo mejor es cuando me dicen que los viernes de menguante no puede sembrarse porque es creciente, pero que si puede sembrarse en viernes de creciente porque es menguante. Me lo expliquen por favor.

viernes, 15 de junio de 2012

Ley de los rendimientos menguantes

Cuanto más abonamos menores son los incrementos de cosecha en proporción al gasto realizado. Las aportaciones por encima del óptimo económico no son rentables. Es preferible quedarnos ligeramente por debajo de la producción máxima si con ello realizamos un ahorro de costes significativo.
No son palabas mias pero definen perfectamente lo que significa el título del post.
Es una regla económica antigua pero fue Mitscherlich en 1954 quien hizo un refuerzo matemático con su célebre ecuación. Con esta ecuación la forma de la curva es exponencial. Experimentalmente se ha visto que en los microelementos no hay una constante como pretendía este autor sino que a partir de cierta concentración la curva se derrumba, es cuando aparece toxicidad, más rara en macronutrientes. En otras palabras, si nos pasamos con los macronutrientes (N, K, P, Ca, Mg, S) tiramos el dinero, si nos pasamos con los micros (Fe, Mo, B, Cu, Mg, Zn, Co) tiramos el dinero y nos podemos cargar la cosecha.
Las imágenes son de un catálogo antiguo de Syngenta.

jueves, 14 de junio de 2012

Tobamovirus en pimiento (El TMV y sus "primos")

El otro día surgieron unos cuantos comentarios sobre los tobamovirus en pimiento –tanto el TMV como sus “primos” el ToMV y el PMMV– y sobre las resistencias que hay que utilizar en cada caso. La verdad es que en Almería, desde que se generalizó el uso de variedades con el famoso gen L4 –sobre todo en los tipos california– nos olvidamos de este tema, que por aquellos años 90 del pasado siglo en que yo estudiaba y comenzaba a trabajar sí estaba de rabiosa actualidad. Pero últimamente están apareciendo especialidades de pimiento –como los tipos sweet-bite– que no llevan incorporadas resistencias a estos virus, y no está de más refrescar la memoria… Así que aprovechando la coyuntura decidí desempolvar mis apuntes, preguntar un poco al “señor Google” para actualizarme y hacer este post. Y como veréis al final tenía razón el compañero destripaterrones; no conviene bajar nunca la guardia…
Recordando lo que ya comenté en este otro post, los tobamovirus son virus vegetales que se trasmiten por semilla y por contacto, y que además permanecen en el suelo durante muchísimo tiempo –inmunes a solarizaciones y desinfecciones químicas– porque tienen viriones muy estables. Esto los convierte en virus muy jodidos, primero porque a partir de una sola planta podemos infectar toda una plantación al realizar las operaciones de cultivo –podas y recolección– y segundo porque ese suelo permanecerá infectado prácticamente de por vida. Como todos los virus que se trasmiten por semilla, el continuo trasiego de material vegetal a lo largo y ancho del mundo les ha posibilitado tener una distribución global. En pimiento suele aparecer el virus del moteado suave del pimiento o PMMVPepper Mild Mottle Virus– (cuyos síntomas podéis ver en la primera imagen, que he montado con las estupendas fotos que me ha enviado la compañera AURORA desde el Campo de Cartagena), pero si consultamos la bibliografía veremos que hay 7 tobamovirus capaces de infectar al pimiento y que todos muestran síntomas muy similares –en algunos casos completamente idénticos–. ¡Menudo lio! Afortunadamente se puede simplificar, y mucho. Pero ya que estamos hagamos un poco de historia…
El virus del mosaico del tabaco o TMVTobacco Mosaic Virus– fue el primer virus que se descubrió; ya a finales del siglo XIX se había descrito la enfermedad sobre tabaco y se sabía que era de naturaleza infecciosa, aunque hasta los años 30 del pasado siglo no se identificó al agente causal. Pronto se vio que algunas cepas –aunque también aparecían en tabaco– infectaban más frecuentemente a tomate y a pimiento; estas cepas, llamadas en un principio “cepas tomate”  acabaron separándose en un virus distinto, el virus del mosaico del tomate o ToMVTomato Mosaic Virus–. Así estaban las cosas cuando aparecieron las primeras variedades resistentes de pimiento que portaban el gen L1;  y durante años la cosa fue bien. Pero a mediados de los años 70 aparecieron en Holanda cepas capaces de romper esta resistencia y que fueron llamadas en un principio “cepas pimiento”, porque no eran capaces de infectar al tomate.  Las  casas de semillas reaccionaron e incorporaron el gen de resistencia L2 –que protegía a los pimientos de este nuevo virus– y la cosa volvió a funcionar a medias, porque algunas cepas del sur de Europa superaban la resistencia sin problemas. Hubo que trabajar para incorporar el gen de resistencia L3 y conseguir unos años de tranquilidad. Pero las buenas noticias duraron poco, porque está resistencia también fue superada por nuevas cepas que aparecieron en Sicilia. Todas estas “cepas pimiento” fueron agrupadas en dos virus: el virus del moteado suave de la paprika o PaMMVPaprika Mild Mottle Virus– y el virus del moteado suave del pimiento o PMMVPepper Mild Mottle Virus–. A todo esto había aparecido una cepa rara de TMV primero en Argentina y luego en Holanda, que los holandeses llamaron BePMVBell Pepper Mosaic Virus– y ademas un grupo de cepas parecidas al ToMV en Hungría –rompiendo las resistencias de los genes  L1 y L2–, que los húngaros llamaron ObPVObuda Pepper Virus–. Fuera de todo este lío está el virus del mosaico verde atenuado del tabaco o TMGMVTobacco Mild Green Mottle Virus–, del que ya hablamos en otro post. Contadlos y veréis que salen 7, y la mayoría surgidos a raíz del empleo masivo de variedades resistentes; es lo que tienen las resistencias genéticas…
Para simplificar el lio de virus y cepas nuevas que aparecían continuamente –cada una ignorando unos u otros genes de resistencia–  los virólogos y mejoradores vegetales desarrollaron el concepto de patotipo. Desde este punto de vista –mucho más simple y práctico– poco importa el nombre del virus o la cepa, sino que genes de resistencia son capaces de impedir que infecte a la planta. Eso sí, como suele pasar en estas cosas de las resistencias cada grupo ha decidido llamarlos de una forma diferente –P0, P1, P1,2 y P1,2,3 los virólogos y Tm:0, Tm:1, Tm:2 y Tm:3 los mejoradores–. En la segunda imagen he puesto una tabla que relaciona los distintos virus con los patotipos y los genes de resistencia siguiendo la bibliografía que he encontrado. Como podéis ver en los análisis ELISA que hacen los laboratorios el BePMV holandés aparecerá como TMV corriente y moliente, el ObPV húngaro como el más habitual ToMV y el PaMMV como el conocidísimo PMMV, así que podemos prescindir olímpicamente de estas rarezas y dejar los 7 virus en los 4 que todos conocemos. Simplificado el tema, para estar seguros de no tener TMV en nuestros pimientos hay que poner al menos una variedad L1 (Tm: 0), para estar seguros de no tener TMGMV al menos una L2 (Tm: 1), para estar seguros de no tener ToMV al menos una L3 (Tm: 2) y para asegurarnos de no tener problemas con PMMV tendremos que poner una L4 (Tm: 3) Eso sí, teniendo en cuenta que el virus que está más distribuido en Almería es el PMMV a mí se me abren las carnes cada vez que un agricultor me pone una variedad con menos de L3, y desde luego me quedo más tranquilo con una L4…
Claro que esto nos sirve en España, porque si estuviéramos en Israel tendríamos motivos para estar intranquilos incluso con una variedad L4... En el 2008 unos investigadores israelitas hallaron una cepa del PMMV capaz de romper la resistencia del gen L4 (ver artículo aquí) y definieron el patotipo P1,2,3,4, contra el que actualmente no hay fuentes de resistencia. Si leéis el artículo veréis que la ruptura se debe a que ha cambiado… ¡¡Un solo aminoácido de la proteína de la cápside viral!! Si es que son unos cabroncetes estos bichejos… En fin,  por ahora parece que la cosa no ha ido a mayores; y esperemos que siga mucho tiempo así por el bien de todos. A fin de cuentas Israel no está tan lejos de Almería.

martes, 12 de junio de 2012

Balaustium hernandezi (¡Nuestro ácaro de terciopelo ya tiene nombre!)

El otro día comenté que ya habían bautizado al ácaro rojizo que corretea por nuestros cultivos y que –ganándose a pulso esa fama– es considerado por todos un excelente aliado para controlar plagas, aunque también acabe con los insectos auxiliares que liberamos –a precio de oro– en nuestros cultivos. El retraso en la identificación del bichejo en cuestión está más que justificado, en primer lugar porque identificar a los llamados “ácaros de terciopelo” –englobados en una cohorte o agrupación de superfamilias del orden Prostigmata(1) denominada Parasitengona– es extremadamente complejo (las claves de identificación se basan en detalles morfológicos de las larvas) y en segundo lugar porque se trata de una especie nueva para la ciencia y, por tanto, los especialistas han tenido que describirla completamente. Sumemos a esto que la cría en cautividad es complicada y que en el mundo no abundan los especialistas en este grupo de ácaros, y comprenderemos fácilmente porque ponerle nombre ha sido un proceso tan laborioso. La investigación que ha propiciado la identificación ha sido impulsada por BIOBEST durante varios años –se requirió además la colaboración de una especialista polaca en ácaros Parasitengona– hasta que en enero de 2012 se presentó oficialmente al nuevo ácaro a la comunidad científica en este artículo –que he podido conseguir integro gracias a un buen amigo– bautizando a la nueva especie con el nombre de Balaustium hernandezi, un representante de la familia Erythraeidae (nuestro “ácaro de terciopelo” se trata de un ERITREIDO, así que hay que olvidar la palabra “trombidido” para referirse a él)
Aunque el artículo está centrado en la caracterización taxonómica de la nueva especie también se aportan algunos datos preliminares sobre la biología de este ácaro, sin duda muy interesantes y que aclaran algunas cosas. Su ciclo de vida es complejo –similar al del resto de los Parasitengona– alternando estadios móviles e inmóviles: 1) Huevo, 2) Larva móvil, 3) Protoninfa inmóvil 4) Deutoninfa móvil 5) Tritoninfa inmóvil y 6) Adulto móvil. Pero –y hay viene la primera sorpresa– sus larvas NO son parásitas sino depredadoras, así que las “mochilas” que hemos visto en pulgones, Orius o Gonocephalum no son atribuibles a Balaustium hernandezi. Este comportamiento predatorio de las larvas no es habitual entre los ácaros de terciopelo y ni siquiera entre los eritreidos; pero si es típico de la subfamilia Balaustiinae –a la que pertenece nuestro ácaro– que presenta larvas de vida libre. También es curioso que durante el año y medio que ha durado la cría no se hayan detectado machos y que algunas hembras criadas de forma aislada desde el estado de larva hayan puesto huevos. Por tanto se especula que Balaustium hernandezi puede reproducirse por partenogénesis; aunque el hecho de que las hembras muestren espermatecas –unos órganos internos donde se acumula el esperma del macho tras la cópula– sugiere que la reproducción sexual también puede darse en algún momento. Ya veis, parece que queda todavía mucha tela que cortar respecto a su ciclo biológico. En el artículo también se aportan algunos datos sobre su alimentación. Aunque parece que puede alimentarse de polen es incapaz de cerrar su ciclo solo con esta fuente de alimento; así pues, necesita alimentarse de presas para completar su desarrollo. De hecho, no parece que el polen sea necesario para B. hernandezi, pues su adición a la dieta no acelera el desarrollo a adulto, que –a 24ºC y 80% de humedad relativa– dura unos 22 días (de huevo a adulto) Aunque se ha observado canibalismo, perece ser que es bastante raro.
La efectividad que muestra B. hernandezi para controlar plagas en campo ha hecho que muchos –yo el primero– pensásemos que podría ser un buen candidato para OCB; pero los resultados de esta investigación parecen indicar que quizás no sea tan fácil… Que no pueda cerrar su ciclo alimentándose de polen o por canibalismo es un gran problema para un OCB, puesto que no puede liberarse de forma preventiva antes de la llegada de la plaga al cultivo. Además todos sabemos que su población muestra acusados vaivenes estacionales y que prácticamente es imposible integrarlo con otros depredadores –acaba zampándoselos a todos–, así que personalmente creo que serían necesarios muchos estudios de campo antes de que me decidiese a gastarme los euros en estos bichos y confiarles el control de las plagas de un cultivo. Veremos si la crisis permite que se hagan estos estudios y si sus resultados son lo suficientemente satisfactorios para que Ballastium hernandezi sea ascendido de la categoría de “fauna auxiliar” a la de “OCB”…
Pero entonces… ¿Qué demonios son las larvas parásitas que hemos visto en nuestros invernaderos? En la charla sobre ácaros depredadores que nos dio María Dolores Alcázar –la responsable de entomología del Laboratorio de Sanidad Vegetal de La Mojonera– a algunos técnicos (a la que tuve la suerte de asistir), nos comentó que apostaba por la familia Trombidiidae –los verdaderos trombididos– y, en el caso de las que suelen aparecer sobre pulgones, concretamente por el género Allothrombium, que ha sido citado muchas veces como parásito y depredador de pulgones. En algún otro caso puntual también podiera ser algún eritreido de otra subfamilia con larvas parásitas, como puede ser el famoso género Leptus (parásito de las abejas melíferas y de otros muchos insectos) ¡Vete tú a saber!... En esto de los bichos cuanto más se escarba más preguntas aparecen.

(1) La clasificación de los ácaros está en permanente discusión y casi en cada referencia se emplea una ligeramente distinta. Yo he seguido la de la página web fauna europaea, una base de datos de las especies animales descritas en Europa financiada por la UE. En otras clasificaciones al orden Prostigmata se le llama Actinedida o Trombidiformes; y a veces aparece como suborden. Tratándose de ácaros nada es fácil… ¡Qué le vamos a hacer!

lunes, 11 de junio de 2012

Del amoniaco, sulfato amónico o el 21 %

De siempre se ha considerado que el amoniaco era un abono lento. Decian los manuales que el nitrógeno se absorbia en forma de ión nitrato (NO3-). Por tanto la planta esperaba a que las bacterias del suelo transformaran el ión amonio en ión nitrato y éste era devorado por la planta. Visto de esa forma era un abonado lento, pero los manuales modernos dicen otra cosa. El ión amonio es absorbido sin transformación ninguna. Y ya se ha llegado a los mecanismos moleculares que están implicados. Como es lógico hay cierta variación dependiendo de la especie de planta y de la concentración del resto de los iones en la solución del suelo. En el dibujico se esquematizan las vias de entrada desde el suelo hasta la corriente xilemática. Lo mismo logicamente para el amonio de otras procedencias como el monoamónico o el 33.5.

domingo, 10 de junio de 2012

Los huertos--Fiume azzurro

La pisofília y la creditofagia nos ha llevado donde estamos. Los pesimistas van ganando por goleada y por eso vamos a hablar de otra cosa. He leido esta mañana que los huertos en el norte se cultivan sin pesticidas, como "hobby", para mantenerse activos, como actividad para reforzar la pertenencia a un grupo, y en último lugar para conseguir unos eurillos (1692 euros/año). Aquí es una actividad propia de agricultores jubilados. en parte porque historicamente el agricultor no está socialmente muy reconocido, a no ser que fuese rentista, que eso es otra cosa. Por lo tanto muy pocos no agricultores se dedican a los huertos como entretenimiento. Va siendo hora de que los agricultores alcancen un mayor reconocimiento social, pues en un pais que se descompone por dias, la agricultura se mantiene en pie, aunque en algunos casos necesite subvenciones (es una actividad estratégica tan importante como la extración de petroleo) e irá a más. Y no se trata de sentimiento grupal se trata de economía. Y después de lo que Francia (su ministro de economía) hizo ayer por España, vamonos a volcar camiones franceses (ironia para que no haya dudas).

Mina superestar y Monica Naranjo
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