Todos los años por estas fechas suelo aprovechar para dar una vuelta por Murcia con un amigo que trabaja por allí; y siempre que voy aprendo algo y saco material para unos cuantos post... Así que, sin más dilación, empecemos con el primero.
Según me comentaban agricultores y técnicos, a últimos de junio (que es cuando estuve por esas tierras) ya está aflojando el pulgón en los cultivos del Campo de Cartagena. Sin embargo -como podéis ver en la primera foto- aún se podían ver en los pimientos colonias de
Aphis gossypii, en especial de las cepas enanas que también han aparecido en Almería. En la mayoría de las colonias los
Aphidius (aún se veían bastantes a pesar de la fecha) y un buen montón de depredadores (me harté de ver
Scymnus, mariquitas de puntos y crisopas) habían dado buena cuenta de los áfidos. A pesar de que estuve visitando cultivos ecológicos, en los invernaderos no había tantas hormigas como en los de Almería y desde luego no vi en ningún momento a nuestra "amiga"
Tapinoma nigerrimun, que prefiere suelos muy arenosos para hacer sus hormigueros. Sin embargo, debido a la cantidad de frutales que hay por esta zona, en la banda de un invernadero sí que me encontré una colonia de pulgón pastoreada por
Lasius, otro género de hormigas -típicamente arborícola y especializado en pastorear pulgones- muy frecuente en cítricos (ver
aquí) Pero salvo esta anécdota los pulgones "chicos" -
Aphis gossypii y
Myzus persicae- estaban muy bien controlados.
Otra cuestión son los pulgones "grandes" -
Macrosiphum euphorbiae y
Aulacorthum solani- que pueden controlarse más o menos bien en control integrado, pero que en los ecológicos murcianos dan mucha más guerra. Aunque aún había bastantes (incluso alguna colonia fuera de control) la verdad es que se mantenían a raya gracias a un parasitoide muy poco habitual en Almería: el afelínido
Aphelinus abdominalis. Los parasitoides de pulgón más frecuentes en nuestros cultivos son los bracónidos afidiinos, una subfamilia especializada en parasitar pulgones a la que pertenecen -entre otros- los
Aphidius y los
Praon; pero
A. abdominalis es de la familia
Aphelinidae, un grupo de avispas totalmente diferente al que pertenecen otros parasitoides que utilizamos habitualmente en control integrado (como los
Eretmocerus y las
Encarsias) No pude fotografiar al adulto -una pequeña avispa de tonos negros de la que hay cientos de fotos en Internet-, pero encontré muchísimas momias negro-azuladas como las de las segunda imagen (típicas de este parasitoide) Repasando la bibliografía, ésta nos dice que
Aphelinus abdominalis parasita
Myzus,
Aulacorthum y -sobre todo-
Macrosiphum; además muestra características que lo convierten en un OCB muy interesante: Soporta mejor que los
Aphidius las altas temperaturas y, a diferencia de éstos, las hembras muestran
host-feeding (matan ninfas de pulgones con el ovipositor para alimentarse de sus jugos internos) y reparten las puestas a lo largo de toda su vida. Además muestra menos problemas de hiperparasitismo que los bracónidos afidiinos, cuyas poblaciones son diezmadas por los hiperparásitos durante el verano.
Pero que el hiperparasitismo sobre
Aphelinus sea menos importante que sobre otros parásitos de pulgón no significa que no exista... Alrededor de las momias negro-azuladas de
Aphelinus encontré a la pequeña avispa de la tercera imagen. A simple vista pensé que era un adulto del parasitoide
; pero al agrandar la foto me surgieron serias dudas, así que me traje un montón de momias sin eclosionar a Almería. Unos días después salieron de ellas las avispas que podéis ver en detalle, cuyas alas -vistas al binocular- demuestran que sin duda
NO son afelínidos, pues la nerviación de sus alas es muy diferente (ver
aquí) Yo diría que se trata de alguna especie de la familia
Pteromalidae (ver
aquí) -que incluye muchos hiperparásitos en sus filas-, pero la verdad es que no estoy muy seguro... Lo que si está claro, viendo en detalle los bordes dentados e irregulares de las salidas de las momias, es que se trata de un hiperparasitoide. ¡Qué le vamos a hacer! Como he dicho en más de una ocasión en la naturaleza todos somos comida...